***
Lunes, Diciembre 18, 2017
   
Tamaño de Texto
ImprimirE-mail

EL RÉGIMEN INTERNACIONAL DE ACCESO A LOS RECURSOS GENÉTICOS

El Perú y los países andinos fueron pioneros en los esfuerzos políticos y normativos por implementar los principios generales del CDB, especialmente en materia de acceso a recursos genéticos y distribución justa y equitativa de beneficios. Pese a los avances logrados desde 1993, queda pendiente un reto importante: la implementación efectiva de los marcos políticos y normativos existentes. Con la aprobación del decreto supremo 003-2009-MINAM, mediante el cual se sanciona el reglamento nacional de la decisión 391, se cuenta finalmente con un instrumento que debería servir para operativizar las reglas de acceso y la distribución de los beneficios derivados de los componentes de nuestra biodiversidad.

Sin embargo, es claro que estas medidas nacionales no van a ser suficientes si se tiene en cuenta que el proceso de agregado de valor a los recursos genéticos y productos derivados de la biodiversidad (compuestos, extractos, etc.), se realiza por lo general fuera de las jurisdicciones nacionales, atendiendo a las mayores capacidades tecnológicas que tienen ciertos países para transformar estos recursos (aplicando la biotecnología en el campo de los fármacos, cosméticos, agroindustria, etc.).

El Protocolo de Nagoya es, en buena medida, el resultado de los esfuerzos y presiones ejercidas por el Grupo de Países Mega-diversos Afines, quienes desde 2002, promovieron la adopción de un instrumento internacional vinculante en materia de ABS. Estos países se dieron cuenta pronto, que la legislación nacional únicamente, no era suficiente para garantizar que se cumpla, específicamente con, el tercer objetivo del CDB: la distribución justa y equitativa de beneficios del acceso y uso de los recursos genéticos. Es decir, se requería un nuevo instrumento internacional, no tan programático como el CDB, que definiera ya algunas obligaciones y medidas concretas para este fin.

Lo interesante del Protocolo de Nagoya, es que varios de sus contenidos normativos, fueron impulsados a partir de ideas surgidas en el Perú y la Comunidad Andina allá por el año 1993. Toda la discusión sobre “países usuarios”, “certificados de legal procedencia” y “protección defensiva” son parte de las propuestas conceptuales que en ese año empezaron a incorporarse a la agenda del proceso andino (de la Decisión 391) y luego con más claridad en los procesos internacionales en el propio CDB, la OMC y la OMPI. 

Visítanos también en:


logominam

spda
 biopirateria
 actualidadambiental
 iniciativa
 legislacion
 legislacionforestal

dizi izle büro mobilyaları by1by.com
canakkale