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Lunes, Diciembre 18, 2017
   
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LAS COMUNIDADES INDÍGENAS Y LOS RECURSOS GENÉTICOS

Las comunidades indígenas han cumplido un rol importante en la conservación de los recursos genéticos y, al mismo tiempo, han sabido aprovecharlos y desarrollar una gama inmensa de variedades, así como también crear conocimientos derivados de ellos. Por ese motivo, han sido reconocidas como guardianas de estos recursos, debido a que gracias a ellas los recursos genéticos se mantienen y sus usos han sido difundidos. Cabe señalar que muchos de los cultivos que hoy alimentan al mundo y más de la cuarta parte de los fármacos modernos se derivan directamente de estos recursos y de la información que las comunidades indígenas han proporcionado sobre ellos.

Ante esta situación, las comunidades piden que sus derechos sean reconocidos o, cuando menos, esperan tener una participación en los beneficios derivados del uso de estos recursos. En muchos casos, los conocimientos, las innovaciones y las prácticas indígenas asociados a estos recursos constituyen un aporte intelectual reconocido; sin embargo, no son protegidos y menos compensados. Es importante reconocer que estos conocimientos son importantes en muchos procesos de investigación y desarrollo. En las actividades de acceso a plantas medicinales, por ejemplo, en la investigación etnobotánica, los conocimientos tradicionales permiten reducir considerablemente los costos.

Esta situación obliga a diseñar un régimen especial para proteger justamente el aporte intelectual indígena. Ni las patentes ni los derechos de obtentor (para plantas) ofrecen mecanismos apropiados para cautelar los intereses de los pueblos indígenas, debido a que sus complejos procedimientos, sus exigencias formales y sus elevados costos hacen que sean inadecuados para proteger los conocimientos, innovaciones y prácticas indígenas.

El documento de trabajo 010-2000 del INDECOPI, «Propuesta de régimen de protección de los conocimientos colectivos de los pueblos indígenas », y algunas reflexiones sobre la regulación del acceso a los recursos genéticos de agosto del 2000, son la base del trabajo normativo para la protección de los conocimientos indígenas. En esta propuesta se plantea el uso de secretos comerciales, registros, contratos y normas sobre competencia desleal para proteger los esfuerzos intelectuales de las comunidades indígenas asociadas a la biodiversidad. Sobre la base de este documento se aprobó, el 10 de agosto del 2002, la ley 27811, que establece el régimen de protección de los conocimientos colectivos de los pueblos indígenas vinculados a los recursos biológicos. Esta norma crea el marco jurídico aplicable al uso de conocimientos colectivos de las comunidades campesinas y nativas. Toda actividad de bioprospección o que implique la utilización de manera directa o indirecta de conocimientos tradicionales para fines comerciales, industriales u otros, se rige por los principios y mandatos de esta ley.

En ella, el Estado peruano reconoce el derecho y la facultad de los pueblos y comunidades indígenas de decidir sobre sus conocimientos colectivos. Además, se define al conocimiento tradicional o conocimiento colectivo de los pueblos indígenas, como el conocimiento acumulado y transgeneracional desarrollado por los pueblos y comunidades indígenas respecto de las propiedades, usos y características de la diversidad biológica.

Bajo esta norma, los conocimientos colectivos protegidos pertenecen a un pueblo indígena y no a individuos  determinados que formen parte de dicho pueblo. Sin embargo, estos conocimientos pueden pertenecer a varios pueblos indígenas. Los conocimientos colectivos forman parte del patrimonio cultural de los pueblos indígenas, motivo por el cual los derechos de los pueblos indígenas sobre sus conocimientos colectivos son inalienables e imprescriptibles.

Para el acceso a este tipo de conocimiento, la norma establece la necesidad de obtener el consentimiento informado previo, el cual no es más que la autorización otorgada por la organización representativa de los pueblos indígenas poseedores de un conocimiento colectivo, para realizar determinada actividad que implique acceder y utilizar dicho conocimiento colectivo, previo suministro de suficiente información relativa a los propósitos, riesgos o implicancias de dicha actividad, incluidos los eventuales usos del conocimiento y, de ser el caso, el valor del mismo.

El consentimiento informado previo es un requisito para poder celebrar el contrato de licencia de uso de conocimientos colectivos. Este es un acuerdo expreso celebrado entre la organización representativa de los pueblos indígenas poseedores de un conocimiento colectivo y un tercero que incorpora términos y condiciones sobre el uso de dicho conocimiento colectivo.

Por otro lado, en el caso en el que se solicite una patente de invención relacionada con productos o procesos obtenidos o desarrollados a partir de un conocimiento colectivo existente en Perú, la autoridad competente solicitará una copia del contrato de licencia, como parte del procedimiento de concesión del respectivo derecho, a menos que se trate de un conocimiento colectivo que se encuentre en el dominio público. El incumplimiento de este requerimiento por parte de la autoridad competente será causal de la imposición de sanciones establecidas en el artículo 120-A del decreto legislativo 1075, a menos que el solicitante desista del procedimiento de otorgamiento de la patente o provea una explicación satisfactoria de que la invención no utiliza dicho conocimiento colectivo.

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